Face your past without regret. Handle your present with confidence. Prepare for the future without fear.

7 oct. 2011

Chistes crueles

Advertencia: los chistes que a continuación aparecen son para personas con sentido del humor e inteligencia. Si eres de moral cerrada, te aconsejo que no los leas porque herirán tu sensibilidad...

Una niña ciega está en casa esperando a que su madre vuelva del médico. Llega la madre y le dice a su hija:
– ¡Hija, hija, conseguí una pomada que si te la untas en los ojos podrás ver!
Y la niña emocionadísima contesta a su madre:
– Pónmela, mami, que quiero verte.
La madre se la pone y al día siguiente le dice la hija:
– Mamá, quítame ya la pomada, que quiero verte.
La madre le quita la pomada.
– Pero mami... no veo nada.
La madre rompe a reir a carcajadas y exclama:
– ¡Feliz día de los Inocentes!



– Mamá, ya no quiero más espaguetis de esos rojos y azules.
– Cállate, o te arranco las venas del otro brazo.



– ¡Abuelita, abuelita! ¿Me muestras el pie que papá dice que tienes en el cenmenterio?



– Mamá, mamá, ¿no dijiste que mi hermanito era un ángel?
– Sí que lo es...
– Pues no es verdad, no vuela, mira por la ventana...



– Mamá, no te enfades, que de verdad te prometo que cuando me crezcan otra vez los dedos no los meto en la licuadora...



– ¿Por qué se cayó el niño del columpio?
– Porque no tiene brazos.



– Mamá, ¿por qué pasan los Reyes Magos en agosto?
– Calla, hijo, calla, que con el cáncer que tienes no llegas a Navidades.



Dos niños jugando en el patio del colegio:
– Pues a mí los Reyes Magos me van a traer una bufanda y unos calcetines.
– Pues a mí una bici, una X-Box, el Scalextric...
– Sí, sí, pero yo no tengo leucemia.


Un canibalito va al colegio con un bebé en los brazos.
– ¡Qué guapo!, ¿es tu hermanito? – pregunta la profesora.
– No, es la merienda para el recreo.



– Mamá, mamá, ¿por qué siempre me compras zapatitos plateados?
– Para que te combinen con la silla de ruedas.



– Mamá, mamá, quiero ser skinhead.
– Fantástico, así podrás disimular la quimioterapia.



Un niño leproso llega del cole con las notas...
– ¡Pero hijo, si lo has suspendido todo! ¡¿No se te cae la cara de vergüenza?!



– Mamá, mamá, en el colegio me llaman borde-
– Anda, calla hijo y cómete la sopa.
– Cómete la sopa, cómete la sopa..., ¡CÓMEME TÚ LA POLLA!



– Mamá, mamá, en el colegio me llaman imbécil.
– Pshe, ¿y a mí qué?
– A ti puta.



A los niños blancos, cuando nacen los trae una cigüeña... ¿Y a los negros?
– El pato Lucas.



Un niño en la plaza, todo babeado y con las manos juntas como ocultando algo entre ellas, se acerca a un señor y le dice:
– ¡Engo!... ¡engo!
– ¿Un yo-yo?
El niño mueve la cabeza en forma negativa...
– ¿Un cochecito de juguete?
El niño vuelve a negarlo...
– ¿Una canica?
El niño lo niega de nuevo, hasta que el señor se desespera:
– Pero... ¿se puede saber qué tienes?
– Engo arálisis erebral.


– Mamá, mamá, mi hermanito se hizo mierda.
– Pues dile a la niñera que lo limpie.
– ¡Tataaa!, ¡que dice mi madre que bajes a la calle, recojas al bebé y limpies la aceraaa!



– Había una vez un país tan pobre, tan pobre, tan pobre, que su ave nacional era la mosca.



– Uno del Barça y uno del Madrid salen de marcha una noche. ¿Quien de los dos conduce?
– El del Madrid, porque lleva seis copas menos.



– ¿Has oído el chiste del sordomudo?
– No.
– Bueno, él tampoco.

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